GALATEAS

La serie Galateas toma como punto de partida el mito de Galatea para articular un proyecto que aborda los temas de la no-identidad, la incomunicación y la alienación del ser humano.

Pigmalión, Rey de Chipre, esculpió en marfil la estatua de una bellísima mujer, de la que se enamoró. Su amor era tan profundo que rogó a la diosa Atenea que diera vida a su estatua, Atenea atendió a sus deseos y, tras besarla Pigmalión, esta cobró vida.

En su origen el proyecto se orientó desde la perspectiva femenina, pero en el natural desarrollo de este, evolucionó hacia una idea más universal, pues no es inherente de la condición femenina la alienación y la falta de identidad, todo ser humano, al margen de su condición de género, es susceptible de sufrirlo.

Otro aspecto que destacar es la ambigüedad, los maniquíes se humanizan, traslucen un ligero pálpito de vida, las personas, por el contrario, inmóviles en sus poses se convierten en estatuas, se “cosifican”.

The Galateas series takes the myth of Galatea as its point of departure to shape a project that addresses themes of non-identity, disconnection, and human alienation.

Pygmalion, King of Cyprus, carved in ivory the figure of a beautiful woman with whom he fell in love. His love was so Deep that he implored Athena to breathe life into her. Athena granted his wish and, after Pygmalion kissed her, the statue came alive.

At its origin, the project was conceived from a female perspective, but through its natural development it evolved toward a more universal idea. Alienation and the loss of identity are not inherent to the female condition; every human being, regardless of gender, is susceptible to them.

Ambiguity runs through the work: mannequins soften into human presence, breathing a faint pulse of life, while people, frozen in their poses, harden into statues—reduced to objects.